Cómo Organizar Mejor Mi Tiempo

Puedes conseguir este libro, en Amazon en el siguiente enlace:

Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva.

Hola yo soy Melania, te doy la bienvenida y las gracias por estar aquí. El tema del video de hoy es cómo organizar mejor mi tiempo, inspirado en el libro: los 7 hábitos de la gente altamente efectiva. Estos consejos te ayudarán a ser más efectivo con el manejo del tiempo, en el trabajo y con tus prioridades como la familia. Si te quedas hasta el final del video vas a poder comprender cada uno de los 7 hábitos que están relacionados entre sí y determinar cual de estos hábitos te hace falta poner en práctica para ayudarte con tus objetivos. Cómo actuamos y quiénes somos, está definido mayormente por nuestros hábitos. Para lograr un cambio duradero y ser una persona más efectiva, debemos de cambiar no solo nuestro comportamiento sino también nuestros hábitos y sistemas de creencias. Una forma más segura de lograr el cambio personal es desarrollar mejores hábitos. Aquí te menciono 7 hábitos efectivos.

El primer hábito: Ser proactivo. Todos los seres humanos tenemos la capacidad de ser proactivos ya que podemos reflexionar y reprogramarnos para responder de una manera específica y deseable. Sin embargo, muchas personas siguen eligiendo ser reactivas y permiten que las circunstancias externas dicten su comportamiento y sus emociones. Las personas reactivas utilizan constantemente excusas y culpan a algo o a alguien por su situación actual. Las personas proactivas, en cambio, asumen la responsabilidad de su propia vida y toman decisiones conscientes sobre su comportamiento, trabajan en las cosas que están bajo su control y en las soluciones. Mientras que las personas reactivas se preocupan por cosas que no pueden modificar.

El segundo hábito: empezar con el fin en la mente. Es muy importante tener el fin deseado establecido en la mente antes de empezar cualquier tarea. Así que, ya sea en el trabajo o en casa, tómate el tiempo necesario para la visualización. Es mucho más productivo dedicar tiempo a anticipar una acción y visualizar el resultado deseado que seguir en la dirección equivocada. Para empezar, puedes pensar en uno de tus próximos proyectos y escribir exactamente los resultados que deseas y los pasos que darás para alcanzarlos. Para establecer una misión o un propósito que quieres en tu vida, puedes utilizar este método: imagina que estás presenciando tu propio funeral. Tómate un momento para visualizarlo. Imagina que tus seres queridos y un buen colega pronuncian unas palabras sobre ti. Ahora pregúntate qué te gustaría que dijeran. ¿Cómo quieres que te recuerden estas personas? Lamentablemente, muchas personas se pasan el tiempo trabajando por objetivos que no les importan realmente, porque nunca se han detenido a definirlos correctamente. Seguidamente, utiliza estas respuestas como base para escribir una declaración de tu misión personal. Se trata de un documento en el que defines qué tipo de persona quieres ser, qué esperas conseguir en tu vida, así como tus valores y principios básicos que determinan estos objetivos.

El tercer hábito: Establece primero lo primero. Esto significa priorizar cuidadosamente todo lo que haces, de modo que las cosas importantes se atiendan siempre en primer lugar, mientras que todo lo demás se deja de lado y se trata o delega más tarde. Pero ¿cómo saber qué cosas son importantes? Un buen punto de partida es clasificar todas las tareas según dos dimensiones: urgente e importante. Así se obtienen cuatro cuadrantes: En el cuadrante uno están las tareas que son importantes y urgentes, como las crisis que hay que resolver de inmediato. En el cuadrante dos están las tareas que son importantes pero no urgentes, como, por ejemplo, escribir la declaración de la misión, establecer relaciones importantes y planificar tus metas. En el cuadrante tres están las tareas que son urgentes pero no importantes, como, por ejemplo, un teléfono que suena mientras estás trabajando en otra cosa. Y en el cuadrante cuatro están las tareas que no son ni importantes ni urgentes, es decir, una pérdida de tiempo. De todos ellos, el cuadrante más importante en el que hay que centrarse es el número dos. Estas acciones son las que tendrán un gran impacto positivo en tu vida.

El cuarto hábito: Piensa en «ganar-ganar». Cuando interactúas con los demás, ¿qué tipo de resultado acostumbras buscar? La visión del mundo de la mayoría de las personas está formada por un fuerte paradigma de «ganar-perder». Esto significa que ven cualquier interacción con los demás, ya sea en el trabajo o en su vida personal como una competencia, en la que tienen que luchar contra la otra persona para conseguir la mayor parte del pastel. Pero la mayoría de las situaciones de la vida no tienen por qué ser competiciones. Suele haber suficiente pastel para todos, y es mucho mejor que todas las partes trabajen para llegar a una solución en la que todos salgan ganando, en lugar de luchar por un resultado en el que todos salgan perdiendo. La mayor desventaja de la mentalidad «ganar-perder» es que cuando dos personas con esta mentalidad se enfrentan, la situación suele ser «perder-perder».

El quinto hábito: Busca primero comprender, y luego ser comprendido. ¿Qué pasaría si un oculista te diera sus propios anteojos, sin molestarse en comprobar tu vista, diciendo que como él puede ver bien con ellos, también deberían funcionarte a ti? Probablemente no confiarías mucho en sus consejos. Frecuentemente nos comportamos de forma muy similar en la vida cotidiana, sobre todo cuando hablamos con los demás. No escuchamos realmente lo que tienen que decir y en su lugar proyectamos nuestra propia situación en ellos, ideando soluciones o respuestas rápidas. La escucha empática significa ver el mundo como lo ve esa persona, comprender su paradigma, comprender lo que siente. Las personas tienden a confiar más si sienten que su situación ha sido comprendida en su totalidad.

El sexto hábito: Es Sinergizar. Este se consigue uniendo todos los hábitos anteriores. Sinergia significa una situación en la que las contribuciones de muchos suman un total que supera las contribuciones combinadas de los individuos. Cada uno de nosotros ve el mundo de forma diferente y cada uno tiene sus propias fortalezas. Puedes aprovechar el poder de la sinergia siendo abierto con los demás y valorando estas diferencias. Cuando las personas hacen verdadera sinergia, se escuchan mutuamente, se ponen en el lugar del otro y utilizan las contribuciones de los demás para crear algo más grande y en menor tiempo, delegando.

El séptimo hábito: el último hábito expresa que si nunca te detienes a cuidarte a ti mismo, pronto te agotarás y no podrás mantener ninguno de los buenos hábitos que has desarrollado. Por eso, dedica tiempo a recuperarte y recargarte conscientemente en las cuatro dimensiones claves de la vida, que son: Mantenerte físicamente en forma, hay que hacer ejercicio con regularidad, comer de forma saludable y evitar el estrés excesivo. Tu salud espiritual, puede significar rezar o meditar. Mantenerse mentalmente sano, leer buenos libros, evitar pasar demasiado tiempo frente a la televisión o en el celular y dedicar tiempo a escribir de alguna manera lo que sientes en un diario por ejemplo. Por último, pero no menos importante, cuida tu salud social y emocional estableciendo relaciones sanas y positivas con las personas. Mucha gente afirma que no puede encontrar tiempo para todo esto, pero a largo plazo, es esencial para mantener las recompensas en productividad y bienestar. Un método que puedes usar es anotar las actividades que podrían contribuir a tu bienestar en cada una de las cuatro dimensiones. Elige una actividad en cada una de ellas como objetivo para la semana y, después, evalúa tu rendimiento.

En resumen, si quieres organizar mejor tu tiempo debes de ser más proactivo y menos reactivo. Debes tener metas y objetivos claros de tus actividades a realizar. Definir tu misión de vida en congruencia con los objetivos que quieres lograr, tus prioridades y las acciones a realizar. Teniendo esto, vas a caminar en la dirección correcta sin perder tiempo en otra dirección. Luego debes establecer tus prioridades. Definir tu tiempo basado en urgencia e importancia. Escribirlo según el cuadrante que mencioné anteriormente en el video. Una vez que determines tus prioridades piensa en como puedes lograr el paradigma ganar-ganar con las personas que te rodean. Encontrar puntos medios para llegar a acuerdos donde ambas partes se beneficien en cualquier situación que te encuentres. Escucha empáticamente a las personas para que las puedas comprender mejor. Y dirigir tu tiempo hacia lo realmente importante. Sinergiza: el todo es más importante que la suma de las partes y finalmente no se te olvides dedicar tiempo para tí mismo para recuperarte y recargarte conscientemente.
Si sientes que el video te fue útil y te ayudo o podría ayudar a otras personas, no te olvides suscribirte al canal, por si todavía no lo has hecho, y actives la campanita de notificaciones para que no te pierdas ningún video que publico próximamente. Si te gusto el video dale “Like”, compártelo y déjame saber tus opiniones en los comentarios. Te mando un dulce y fuerte abrazo. Nos vemos muy pronto. Chao

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *